Perdone errores más que imperdonables. Intenté sustituir personas inolvidables. Me decepcione una y otra vez de quién pensé que nunca lo haría. Sonrei cuando nisiquiera tenía fuerzas. Hice amigos eternos. Lloré escuchando canciones que traían recuerdos. Llame sólo otra escuchar una voz e incluso un día pensé que moriria de tanta tristeza. ¡ Pero sobrevivi !
Estoy empezando aprender que a veces el que arriesga no pierde nada y que perdiendo también se gana.
Traductor
miércoles, 27 de marzo de 2013
Pequeños pasos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario