Cuando no sabes a donde vas, cualquier camino puede servir. A veces hay que desprenderse del equipaje y como una pluma dejarse llevar para que un día nos queden unos cuantos recuerdos para poder decir “yo estuve ahí!”. Para hacer todo eso es necesario no temerle a partir,ni a volver porque estamos en una encrucijada de caminos. En el aire, están todas las preguntas y respuestas. Y flotando en el viento,iremos a donde debamos ir...
Vacíate de todo eso que no te deja seguir.Porque cada lágrima trae una enseñanza,cada lágrima es algo de ti que quiere renacer. Y una vez que lo hayas logrado comprenderás que las cosas simplemente son como son,y no por eso han de ser malas. Llora mucho pero luego RÍE porque eso hacen las esperanzas,lloran todo lo que esperan pero ríen sabiendo lo que vendrá !